viernes, 7 de noviembre de 2014

X-MEN: LA DECISIÓN FINAL


Aunque el título parecía referirse a la última entrega de la saga ninguno nos lo tomamos demasiado en serio. Lo que sí es cierto es que X-men: La decisión final cierra esta primera etapa cinematográfica de las aventuras de La Patrulla X. Echemos la vista atrás y recordemos la tercera entrega de la serie.

La trama

Tras descubrir que su hijo es un mutante, el millonario Warren Worthington II consigue encontrar una cura que elimina de forma permanente cualquier tipo de mutación. La Cura se intenta vender como una vacuna para convertir a los mutantes en humanos normales y corrientes, lo que lleva a una división entre ellos. Ante esta noticia Magneto prepara a su ejército para una nueva batalla. Por otro lado Lobezno y Tormenta encuentran a Jean Grey, a quien creían muerta tras la batalla en el Lago Alkali. Sin embargo Jean vuelve transformada en un poderoso mutante llamado Fénix, que decide pasarse al bando de los malos. Cuando el gobierno decide convertir la Cura en un arma se desencadena la guerra entre humanos y mutantes.

La película

Después de llevar a cabo con éxito las dos primeras entregas de la franquicia, Bryan Singer cometió una de las cagadas más gordas de su carrera. Renunció a dirigir el cierre de la trilogía mutante para hacer Superman Returns. Tras dejar a su criatura huérfana, el escogido para reemplazarle fue Matthew Vaugh (que posteriormente dirigiría X-Men: Primera Generación) pero también abandonó el proyecto por motivos personales. Así que quien finalmente se llevó el gato al agua fue Brett Ratner, el responsable de la saga Hora Punta y de la tercera entrega de las andanzas de Hannibal Lecter, El dragón Rojo“Para mí lo importante era mantener la fórmula y que las tres películas funcionasen como una trilogía, que esta no pareciese la de Brett Ratner.” Con esta declaración de intenciones se presentaba el director justo antes de comenzar el rodaje. Pero Brett, amigo, lo cierto es que el cambio se nota. Y bastante. 

Por un lado la fotografía oscura característica de las entregas anteriores se sustituye por unos colores mucho más vivos y saturados. Aunque bajo mi punto de vista el mayor inconveniente se encuentra en el montaje, mucho más rápido al que Singer nos tenía acostumbrados. Quizá tanto que se pasan por alto algunos detalles que enriquecen la trama. Además son imperdonables algunas decisiones clave en el guión como la muerte de algunos personajes (si ya habéis visto la peli sabéis de sobra de quiénes hablo) o la pérdida de poderes de otros (aunque como se ve en el último plano, esto tiene truco). Y una cosa más que nunca acabé de entender… ¿por qué el actor que interpreta al presidente de los Estados Unidos en X-Men 2 es un hombre de mediana edad y en ésta es un sexagenario? ¿Acaso es también un mutante con un poder opuesto al de Lobezno? Preguntas que quedarán sin respuesta.

No obstante X-Men. La decisión final nos trae cosas tan interesantes como la aparición de Bestia (cosa que servidor llevaba esperando desde la primera película), una batalla final como nunca antes se había visto en la saga y… la taquilla más rentable hasta ese momento. Lejos de extinguirse la llama de los mutantes, su universo estaba listo para expandirse aún más. Para despedirme, os dejo una frikada. Esta es la única vez que se ven en la misma película a todos los X-Men de la primera serie de cómics: Cíclope, Jean Grey, Bestia, Ángel, el Hombre de Hielo y el Profesor Xavier. 

Ficha técnica y artística

X-Men. The Last Stand

Director: Brett Ratner
Guión:Zak Penn y Simon kinberg, basado en el comic de Stan Lee
Director de fotografía: Dante Spinotti
Música: John Powell
Intérpretes: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Ian McKellen, Halle Berry, Famke Janssen, James Marsden, Kelsey  Grammer, Anna Paquin, Aaron Stanford, Shawn Ashmore, Ellen Page, Rebecca Romijn-Stamos, Vinnie Jones.
Productora: 20th Century Fox
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2006
Duración: 105 minutos




lunes, 27 de octubre de 2014

DALLAS BUYERS CLUB


Este ha sido el año de Matthew McConaughey.  En la tele ha triunfado gracias ate su papel en True Detective, y en el cine ha hecho lo propio con Dallas Buyers Club. Reconozcámoslo, hay películas independientes de las que sólo sabemos de ellas cuando irrumpen en los Oscars. Y ésta es una de ellas. Eso sí, es una de las contadas ocasiones en las que coincido con los académicos: soberbias actuaciones de McConaughey y Jared Letto en una controvertida historia inspirada en hechos reales.

Trama

Dallas, 1985. Ron Woodroof es un vaquero al que los médicos diagnostican SIDA y le dan tan solo 30 días de vida. En una época en la poco se sabía de esta enfermedad, Woodroof comienza a auto medicarse con AZT, único medicamento que había en Estados Unidos para intentar tratar la enfermedad. Esto casi le cuesta la vida y tras un viaje a México comprueba que hay otras alternativas para tratar la enfermedad que las proporcionadas por las farmacéuticas norteamericanas. Woodroof funda Dallas Buyers Club, una sociedad mediante la que sus miembros se pueden compartir esos medicamentos. Cuando las autoridades se hacen eco de ello comienzan una guerra contra Woodroof.

La película

Tras varios años intentando llevar este proyecto a los cines y pasando por manos de varios directores como Dennis Hopper o Marc Forster, fue finalmente Jean-Marc Vallée el encargado de realizar el filme. 

La película se puede definir como la historia de supervivencia de un pobre diablo que sin darse cuenta acaba por convertirse en portavoz de una comunidad. En los años 80 el SIDA era una enfermedad de la que se sabía muy poco y se culpaba de ella sobre todo a los homosexuales. Y si el tema y el contexto son ya interesantes, los personajes lo son aún más.

Matthew McConaughey encabeza el reparto dando vida a Ron Woodroof, una persona de poca educación, drogadicto, homófobo y mujeriego (una joyita de hombre, ¿eh?). Contrae el VIH y comienza a viajar por el mundo con dos objetivos: encontrar medicamentos para sobrevivir y traficar con ellos para ganar dinero. Uno de esos hijos de puta con encanto que tanto nos gusta ver en el cine, uno de esos antihéroes que lucha contra el sistema.

Jared Leto es Rayon, un transexual lleno de sueños que usa su gran sentido del humor para seguir adelante cuando descubre que ha contraído el VIH. Es uno de los pacientes tratados con AZT y conoce a Woodroof en el hospital. Por sus características este personaje corría el riesgo de ser caricaturizado, sin embargo la humanidad que Leto aporta en su interpretación hace de Rayon un personaje aún más conmovedor. La relación entre Woodroof y Rayon es la “relación sentimental” de la película. No amorosa, pero sí de amistad y tolerancia.

Jennifer Garner (mi adorada Sydney Bristow) interpreta a Eve Saks, una doctora que trabaja en el hospital donde tratan a Woodroof y Rayon. Aunque se muestra disconforme acepta esas reglas impuestas por los hospitales y las farmacéuticas respecto al tratamiento, pero a medida que entra en contacto con Woodroof y su sentimiento anárquico, deja de actuar con la cabeza para hacerlo con el corazón.

Con menos de un mes de rodaje y un presupuesto aproximado de 5 millones de dólares, la película se convirtió en un éxito de crítica y público recaudando más de 11 veces su coste.

Para cerrar, un frikada que seguramente no sabías. Dallas Buyers Club es la quinta película de la historia que consigue alzarse con los Oscar al Mejor actor y Mejor actor secundario (Matthew McConaughey y Jared Leto respectivamente). Las otras cuatro son Siguiendo mi camino (1944), Los Mejores Años de Nuestra Vida (1946), Ben-Hur (1959) y Mystic River (2003).

Ficha técnica y artística

Dallas Buyers Club

Director: Jean-Marc Vallée
Guión: Craig Borten, Mellisa Wallack
Director de fotografía: Yves Bélanger
Producción: Robbie Brenner, Rachel Winter
Música: Danny Elfman
Intérpretes: Matthew McConaughey, Jennifer Garner, Jared Leto, Steve Zahn.
Productora: Focus Features/ Truth Entertainment/ Voltage Pictures/ R² Films/ Evolution Independent
Año: 2013
Duración: 117 minutos





jueves, 16 de octubre de 2014

X-MEN 2


Tras el éxito de la primera entrega, Bryan Singer vuelve a colocarse al frente de la Patrulla X en X-men 2. Una trama más oscura, compleja  y violenta son los alicientes de esta ambiciosa continuación, que comienza justo después de los acontecimientos narrados en el primer filme.

Trama

Tras la derrota de Magneto, Lobezno parte en busca de una respuesta a su misterioso pasado. Sin embargo no imagina que William Striker, el hombre que le implantó su esqueleto de adamantium, ha trazado un oscuro plan para acabar con todos los mutantes. La organización de Striker captura al profesor Xavier mientras ataca salvajemente su escuela. Su plan: construir una nueva máquina Cerebro y usar los poderes de Xavier para exterminar a los mutantes. Para detener a Striker, Lobezno, Tormenta, Jean y el resto de los X-men se ven obligados a unirse a su archienemigo Magneto.

La película

Bryan Singer dice que mientras rodaba el primer X-men siempre tuvo la sensación de estar grabando el tráiler de una película más importante, y es que esta segunda entrega es más grande en todos sus aspectos: es más ambiciosa, más compleja y más extensa. Establecidos ya los personajes y el contexto, X-men 2 se introduce más en el universo X-men. A los personajes ya presentados en la primera entrega se unen otros nuevos como Rondador Nocturno o Dama Mortal.

Lobezno continúa siendo el prota principal. En esta ocasión tiene que dar respuesta al misterio de su pasado, además de intentar ligarse a Jean (aprovechando la ausencia de Cíclope) y llevar a los X-men a la victoria. Una tarea complicada incluso para él. Una de las novedades de esta entrega es que esta vez el malo no es otro mutante, sino un humano. William Striker quiere vengarse de Xavier porque le culpa de no haber curado la mutación de su hijo. Y para rencorosos, los malos malísimos de las películas: Striker no se conforma sólo con eliminar a Xavier, sino que para culminar su venganza tiene que acabar con toda la raza mutante.

Aparte de la historia principal, la película abarca varias subtramas como la del trío de jóvenes mutantes: Pícara, Bobby (alias Hombre de Hielo) y Johnny (Pyro). Si pasar la pubertad es jodido, imagínate hacerlo siendo mutante. Pícara ya tenía bastante protagonismo en la primera entrega, cosa que no ocurría con ni Pyro y ni con el Hombre de Hielo. ¿Y qué conclusión sacamos del llamitas y el congelador? Pues que sus poderes se asemejan a su personalidad. Pyro es mucho más interesante que el soseras de Bobby Drake, y su viaje hacia el “lado oscuro” le da otra cara a las ideas de Magneto, concepto que más adelante se reciclará en X-men: Primera Generación para tratar la relación entre Mística y Magneto.

¿Lo mejor? El inicio. El ataque del ejército de Striker a la mansión de Xavier es espectacular. No deja de ser interesante que la película tenga como detonante algo que ya se anunciaba al final de la primera película. “¿Nunca te ha despertado en mitad de la noche la sensación de que algún día aprobarán esa absurda ley (de registro de mutantes) o alguna parecida, e irán contra ti y tus alumnos?” le decía Magneto a Xavier mientras jugaban al ajedrez. “Claro que sí”-, le contesta el profesor, – “Y siento un gran arrebato de compasión por el infeliz que acude a la escuela buscando problemas”.

Ficha técnica y artística

X-2

Director: Bryan Singer
Guión: Bryan Singer, Daniel P. Harris y Michael Dougherty , basado en el comic de Stan Lee
Director de fotografía: Newton Thomas Sigel
Música: John Ottman
Intérpretes: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Ian McKellen, Halle Berry, Famke Janssen, Brian Cox, James Marsden, Anna Paquin, Aaron Stanford, Shawn Ashmore, Rebecca Romijn-Stamos, Alan Cumming, Kelly Hu y Bruce Davison.
Productora: 20th Century Fox
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2003
Duración: 133 minutos




miércoles, 8 de octubre de 2014

DRAGON BALL


Dragon Ball es un manga de Akira Toriyama publicado entre los años 1984 y 1995 en la prestigiosa revista Shonen Jump. La obra se adaptó al formato anime en dos series, Dragon Ball, que narra la niñez y juventud de Goku, y Dragon Ball Z, que se centra en su etapa adulta. Hoy hablamos sobre la primera serie.

Dragon Ball se retransmitió en Japón entre 1986 y 1989, con un total de 153 episodios. El escogido para dirigir la serie fue Daisuke Nishio, que ya había trabajado en la adaptación al anime del anterior trabajo de Toriyama: Dr Slump. Esta primera serie de Dragon Ball adapta la primera etapa del manga, desde su inicio hasta el épico combate entre Son Goku y Piccolo Jr.

La serie

El anime de Dragon Ball es muy fiel al material original y aunque penséis que estoy de coña por lo que voy a decir, lo cierto es que esta primera serie tiene muy poco relleno. La trama se divide en varias etapas.

Primera búsqueda de las Bolas de Dragón (Episodios 1-13)

Son Goku es un muchacho que vive solo en las montañas con la única compañía de la madre naturaleza. Pero Goku no es una persona normal y corriente: tiene un talento innato para la lucha y una fuerza descomunal. Cierto día conoce a Bulma, una joven chica de la ciudad que busca las Bolas de Dragón. Según la leyenda si se reúnen las siete bolas mágicas aparecerá Shenron, el Dragón Sagrado, para conceder un deseo. Comienza así el épico viaje de Goku para encontrar las bolas. Esta primera etapa de la serie contiene muchísimas dosis de humor made in Toriyama, con bastantes chistes obscenos que fueron censurados fuera de los territorios nipones. Aquí el humor aún prevalece sobre los combates.

21º Torneo de las Artes Marciales (Episodios 14-28)

Tras finalizar la búsqueda de las Bolas de Dragón Goku se marcha con Mutenroshi, el viejo maestro en artes marciales que adiestró a su abuelo. Junto a él entrena Krilín, un chico que comienza siendo su rival pero que acaba convirtiéndose en su mejor amigo. Juntos se presentan al Gran Torneo de las Artes Marciales, donde compiten los mejores luchadores del mundo. Allí se reencontrará con Yamsha, Bulma y sus viejos amigos.

El ejército de la Red Ribbon (Episodios 29-82)

Después del Gran Torneo Goku busca de nuevo las Bolas de Dragón. Sin embargo, no es el único que va tras ellas. El General Red y su ejército, la Red Ribbon, también ansían el mágico poder que otorgan las bolas. Red envía uno tras otro a todos sus generales para acabar con Goku sin ningún éxito. Como última medida contrata a Tao Pai Pai, un peligroso asesino que derrota a Goku y asesina a Bora, el padre de su amigo Upa. Goku escala la legendaria Torre de Karin y recibe adiestramiento del propio Duende Karin para derrotar a Tao Pai Pai, recuperar las bolas y pedirle a Shenron que resucite al padre su amigo. Aunque Toriyama afirma que no se inspiró en ningún ejército concreto para crear a la Red Ribbon, son bastante evidentes las referencias al ejército Nazi y su búsqueda de objetos sagrados (como el Arca de la Alianza o el Santo Grial) para hacerse con el control del mundo.

22º Torneo de las Artes Marciales (Episodios 83-101)

Un nuevo Torneo se celebra tres años después del anterior. Goku vuelve a reunirse con Krilín, Bulma, Yamsha y Mutenroshi tras su largo adiestramiento alrededor del mundo. Sin embargo en este nuevo torneo participan el Duende Grulla y sus alumnos, eternos rivales de la escuela de Mutenroshi. Goku tendrá que enfrentarse a Ten Shin Han, el mejor discípulo del Duende Grulla.

Saga de Piccolo Daimaoh (Episodios 102-132)

Justo al finalizar el torneo, un extraño demonio asesina a Krilín, roba la Bola de Dragón de Goku y se lleva la lista de los participantes de la competición. Se trata de un enviado de Piccolo Daimaoh, el Rey de los Demonios, que mucho tiempo atrás sumió al mundo en el más absoluto de los infiernos. Piccolo escapa del sello en el que fue encerrado por Mutaito, el maestro de Mutenroshi, y se dispone a sumir de nuevo al mundo en las tinieblas. Son Goku se enfrenta al rival más poderoso que ha tenido jamás. A partir de este momento se produce un punto de inflexión dentro de Dragon Ball. Las tramas se vuelven mucho más oscuras y complejas y los combates comienzan a ganar mayor importancia. Por cierto, ¿alguien más se ha fijado que en el manga Piccolo sólo tiene cuatro dedos mientras que en el anime tiene cinco?

23º Torneo de las Artes Marciales (Episodios 133-153)

Tras la derrota de Piccolo a manos de Goku, la reencarnación de éste, Piccolo Jr, se presenta a nueva edición del Gran Torneo de las Artes Marciales en busca de venganza. Durante los últimos tres años Goku ha recibido adiestramiento de Kami Sama, el Dios protector de la Tierra y creador de las Bolas de Dragón. Kami Sama y Piccolo (Dios y Demonio) eran originalmente la misma persona, sin embargo el bien tomó la forma de Kami Sama y el mal la de Piccolo. Uno no puede existir sin el otro, de la misma forma que el bien no puede existir sin el mal. Y si uno de ellos desaparece, las Bolas de Dragón lo harán con él. Goku no sólo se enfrenta a su oponente más poderoso, sino también a su decisión más difícil.

Una cosa es que en esta serie todo se arregle a tortas y otra diferente es que no tenga argumento. Y el que piense así que se pare a reflexionar sobre el concepto de la dualidad del bien y del mal representada en esta parte de la serie.

Referencias y guiños

Si cada película de Tarantino es una fábrica de referencias a otros filmes de serie B, con la obra de Akira Toriyama pasa algo parecido.

En primer lugar hay que decir que Dragon Ball es un manga japonés con una ambientación china. Su principal fuente de inspiración es el libro Viaje al Oeste, una de las grandes obras clásicas de la cultura china. El personaje de Son Goku se inspira en Sun Wukong, el Rey Mono, protagonista de la obra. Tanto su carácter inquieto y revoltoso como su aspecto recuerdan mucho a Goku. La personalidad de Goku se completa con el aire de inocencia e ingenuidad que tiene Jackie Chan en sus películas de artes marciales La serpiente a la sombra del águila y El mono borracho en ojo del tigre. De hecho Akira Toriyama ha declarado en alguna ocasión que de no haber visto El mono borracho… jamás se le hubiese ocurrido hacer Dragon Ball. Aún hay más; en el Gran Torneo de Artes Marciales Mutenroshi se disfraza para participar y adopta el nombre de Jackie Chun, y al enfrentarse a Goku usa la técnica del borracho. Por otro lado Tao Pai Pai se inspira en el personaje de Huang Jeng Li de estas películas. De La serpiente… toma su aspecto físico, de El mono borracho… su profesión: asesino.

Así que queda bastante claro que el cine de kung fu está constantemente homenajeado a lo largo de la obra. Tanto es así que en los capítulos del Gran Torneo de Artes Marciales, los rótulos del título del episodio aparecen de forma muy parecida al sello de Golden Harvest.

Impacto en España

Las cadenas autonómicas comenzaron su andadura a finales de los 80. ETB (País Vasco), TV3 (Cataluña), TVG (Galicia), Canal Sur (Andalucía), Telemadrid (Madrid) y Canal 9 (Valencia) unieron fuerzas para crear la FORTA, un organismo mediante el cual podían comprar productos al extranjero o bien producir espacios propios que iban emitiendo en todas ellas, para así abaratar costes y convertirse en unas televisiones más competitivas. En estos años donde si madrugabas mucho lo único que veías por la tele era la carta de ajuste, las autonómicas buscaban una manera económica de rellenar parrilla. Nadie esperaba que una serie de animación enfocada para el público adulto (que en España se intentó vender como si fuese una serie infantil) tuviera semejante éxito.

Toca hablar ahora del tema del doblaje. Partamos de que en España existen cinco versiones diferentes para cada una de las cinco lenguas que se hablan: castellano, catalán, gallego, vasco y valenciano. La primera tanda de episodios (del 1 al 26) llegó de manos de Mario Bistagne, un empresario catalán que había traído a España otras series de anime como Capitán HarlockEstos primeros episodios venían directamente desde Japón con una traducción al inglés hecha por la propia Toei Animation. La empresa de Mario Bistagne dobló tanto la versión castellana como la catalana (con prácticamente el mismo reparto) en los estudios Dovi S.L. de Barcelona, mientras que el resto de televisiones las dobló a su respectiva lengua. 

A partir del episodio 27 la serie llegó a través de Francia, ya que había pasado algún tiempo desde la primera tanda de episodios y los franchutes tenían los derechos de Dragon Ball para toda Europa. Hay que decir que la versión francesa se permitía bastantes licencias a la hora de adaptar los textos japoneses a su idioma. A partir de esta versión se hizo la traducción en cada una de las comunidades autónomas. La particularidad de la versión castellana es que no se tradujo del francés… sino del gallego, que a su vez también hizo una traducción bastante libre. Así que tenemos que la versión castellana es una traducción del gallego, cuya traducción viene del francés y ésta a saber de dónde se sacó. A esto hay que sumar los continuos cambios de traductor, la desinformación acerca del anime y las prisas para terminar de doblar los episodios una vez que la serie despegó. Imaginaos el cacao.

Por otro lado, tanto la versión catalana como la castellana cambiaron de estudio de doblaje. La primera se dobló en los estudios Tramuntana mientras que la segunda en Videotake Sur, en Sevilla. Dragon Ball supuso la escuela del doblaje de Andalucía, que prácticamente acababa de comenzar.

¿Cómo se traduce el éxito de Dragon Ball? Pues en un merchandasing fabricado por los fans, audiencias que se aproximaban a las de los partidos de futbol, una generación de flipados por el anime y un cabreo desorbitado de las asociaciones de padres que no encontraban un reto así desde Mazinger Z. Aunque eso, lo dejo para el post de Dragon Ball Z. ¡Me despido con el mítico opening de la serie! ¡Vamos con afán! ¡Todos a la vez! ¡A buscar con ahínco la Bola Dragón!



martes, 23 de septiembre de 2014

LUPIN III (PRIMERA SERIE)


“Un ladrón de guante blanco que se burla de la ley, nadie tiene tanta clase como él”. Con estas palabras comenzaba la sintonía de apertura en español de Lupin III. Aunque Telecinco emitía la serie en el orden en que le daba la gana, destacaban sobre todo los primeros episodios o lo que intuíamos que eran los primeros episodios (por su estilo de animación más antiguo y por cómo los personajes se iban conociendo). El anime de Lupin III consta de tres series; la primera de 23 episodios emitida en Japón entre 1971 y 1972, una segunda de 155 episodios entre 1977 y 1980, y una tercera temporada de 50 capítulos entre los años 1984 y 1985. Hoy hacemos un pequeño repaso a esta primera serie de Lupin, que sin duda es la mejor de todas.

Historia y personajes

La serie narra las estrafalarias aventuras de Lupin III, un elegante e inteligente ladrón, y su pintoresca banda. Sus compañeros habituales son Daisuke Jigen, un experto tirador; Goemon Ishikawa, un samurái con un prodigioso manejo de la katana; y Fujiko Mine, una atractiva mujer que a menudo manipula a Lupin para sacar provecho. Tras su pista va siempre el inspector Zenigata, cuya única razón de ser es detener a Lupin.

Lupin III

Lupin III es el nieto del mítico Arsène Lupin, personaje literario creado por el escritor francés Maurice Leblanc. Bajo su aspecto alocado y patoso, Lupin oculta una mente brillante y fría con la que ingenia singulares planes para robar de la forma más elegante posible. Además de ello, es una persona leal y con un alto sentido del honor. Lupin tiene sólo un punto débil: las mujeres. Y es que pierde con facilidad la cabeza delante de unas faldas, cosa que Fujiko suele aprovechar con frecuencia.

Daisuke Jigen

Es la mano derecha de Lupin. Un experto con las armas algo cínico, que tiene un irónico sentido del humor. Fuma como un carretero y pasa su tiempo libre practicando el tiro al blanco. Le irrita bastante que Lupin incluya a Fujiko en sus planes, ya que sabe que ésta les traicionará a la primera de cambio. Su amistad con Lupin va más allá de lo profesional, siendo su mejor amigo y en ocasiones, la voz de la razón que pone los pies en la tierra al impulsivo Lupin.


Fujiko Mine

Fujiko es la femme fatale de la serie. Obsesionada por las joyas participa a menudo en los planes de Lupin mientras que otras veces es su competidora más directa. Su principal táctica consiste en engatusar a Lupin y acompañarle en sus robos para luego arrebatarle el botín en el último momento. Aunque lo cierto es que tanto ella como Lupin disfrutan de esa tortuosa relación. Fujiko se niega a admitir sus verdaderos sentimientos pero en el fondo está enamorada de Lupin.


Goemon Ishikagua

Goemon es un maestro de la espada que pertenece a la décimo tercera generación de la familia Ishikawa. En un principio Lupin y él eran enemigos pero tras limar sus diferencias a base de duelos Goemon se une a la banda. Este personaje es con diferencia el más callado y tranquilo del grupo, aunque eso sí, tiene tendencia a sacar su espada y cortar todo lo que se le ponga por delante. Para su creación Monkey Punch se inspiró en Kyuzo, el personaje de Seiji Miyaguchi en Los siete samuráis.

Zenigata Heiji

Al igual que Lupin III, se basa en otro personaje literario. Zenigata Heiji es un policía del período Edo creado por el novelista Kodo Nomura en 1937, protagonista de muchas películas, series y novelas japonesas. El de esta serie es una especie de parodia del mítico héroe. El inspector Zenigata, descendiente de Zenigata Heiji, tiene como único fin atrapar a Lupin. Tanto es así que cada vez que logra atraparle desea que escape  de nuevo para poder darle así un sentido a su vida.


Del manga al anime

Lupin III es originalmente un manga de Monkey Punch publicado entre los años 1967 y 1969. En un principio se trató de hacer un piloto para una película. El animador Yasuo Otsuka y su equipo estudiaron con profundidad el trabajo de Monkey Punch (que además colaboró con ellos inicialmente). Sin embargo, en algún momento decidieron reformar el concepto y adaptarlo a una serie de televisión.

La serie estaba enfocada a un público adulto, haciendo especial énfasis en las tramas y en la psicología de los personajes. El encargado de dirigir la serie fue Masaaki Osumi, que realizó un trabajo excepcional durante los primeros episodios. Sin embargo, los productores del anime le pidieron a Osumi que rebajase el contenido violento y sexual de la serie. Ante su negativa fue sustituido por Hayao Miyazaki e Isao Takahata (que más tarde se harían mundialmente famosos por ser los creadores del estudio Ghibli). Así que de los 23 episodios de la serie Osumi dirigió 8 (del 1 al 6, el 9 y el 12) y Miyazaki y Takahata los 15 restantes (7,8,10,11, y del 13 al 23). Aunque la animación es soberbia en ambos equipos, hay que señalar que el tono de Miyazaki y Takahata es bastante más suave y desenfadado que el de Osumi. Aparte de la calidad de su animación hay que destacar la excelente banda sonora de Takeo Yamashita, que envuelve en un halo de nostalgia las aventuras de esta singular banda de criminales.

Doblaje

Me paro en este punto para destacar el genial trabajo que hizo Txema Moscoso, director del doblaje y voz de Lupin en la versión en castellano. Para doblar a este mítico personaje se necesitaba a un actor no menos carismático, y Moscoso supo captar su esencia a la perfección. Por poner una pega, lo único que suena raro es esa costumbre de españolizar los nombres en el anime que había por aquella época. Así, Jigen es Óscar, Goemon es Francis, Fujiko es Patricia y Zenigata es Basilio. ¡Pero qué narices! Te partías de risa con estas voces. Más tarde hubo un redoblaje libre de toda censura y que sí respetaba los nombres originales, pero con unos actores mucho más flojos con lo que el humor de la serie caía bastante.



martes, 9 de septiembre de 2014

SPARTACUS


Spartacus es una serie de televisión de la cadena Starz que consta un total de 39 episodios divididos en cuatro temporadas (o tres temporadas y una precuela, según gustos). Los productores Joshua Donnen, Sam Raimi y Rob Tapert junto al guionista Steven DeKnight reinventan el mito de Espartaco desde una nueva óptica: bajo el aspecto de una novela gráfica con mucha sangre, acción y sexo. Aunque por encima de todo lo fundamental son las pasiones y obstáculos que tienen que afrontar los protagonistas. Y lo que más mola… todo ello es obra de los creadores de Hércules. Sus viajes legendarios y Xena. La princesa guerrera. Así que como diría Batiato, “¡Por la poya de Júpiter! ¡Siéntate y lee!”

Spartacus. Sangre y arena

La historia comienza cuando el guerrero tracio Espartaco se une a las legiones romanas comandadas por Claudio Clabro dejando atrás a su amada esposa Sura. Sin embargo, las tropas romanas faltan a su palabra y Espartaco decide desertar y regresar con su mujer. Clabro apresa a ambos y manda a Espartaco a una muerte segura en el coliseo. Contra todo pronóstico Espartaco sobrevive y se gana el favor del público, así que el lanista Batiato decide comprarlo y entrenarlo como gladiador. Victoria tras victoria Espartaco se convierte en el nuevo campeón de la ciudad de Capua. Sin embargo, el deseo de libertad y las ansias de vengar el asesinato de su esposa hacen que Espartaco lidere una revuelta de esclavos junto a Crixo, su mayor rival en la arena.

No es que haya demasiado rigor histórico en la serie (cosa que ni le importa a los creadores ni nos importa a nosotros), sino que más bien se trata de un relato épico sobre el honor, la sangre y la libertad. Quizás el mayor acierto se centra en la elección de sus actores principales. Por un lado Andy Whitfield encarna con fuerza y humanidad a Espartaco, mientras que un sobervio John Hannah interpreta al complejo Batiato, personaje al que odias y admiras en la misma medida. El resto del reparto se completa con Manu Bennet (Crixo), Peter Mensah (Enomao), Leslie-Ann Brandt (Naevia), Erin Cummings (Sura), Jai Courtney (Varro), Craig Parker (Clabro), Viva Bianca (Ilitia), Nick Tarabay (Ashur), Daniel Feuerregel (Agrón), Katrina Law (Mira) y Lucy Lawless en el papel de Xena Lucrecia, la no menos vil esposa de Batiato. A modo de curiosidad, Lucy Lawless no es la única actriz que había trabajado anteriormente con los creadores de Spartacus. Michael Hurst (Iolaus en Hércules. Sus viajes legendarios) es aquí uno de los directores y productores de la serie.

Spartacus. Dioses de la arena

En su último aliento de vida, justo antes de que ésta le sea arrebatada por el acero de Espartaco, Batiato recuerda cómo llegó a su posición actual. La historia se ambienta algunos años antes de la llegada de Espartaco al ludus y narra el ascenso de la Casa de Batiato y de su campeón Gannicus.

La segunda temporada vino en forma de precuela. La razón de esto fue que tras el rodaje de la primera temporada a Andy Whitfield le diagnosticaron un cáncer, así que decidieron parar la serie para darle a su protagonista el tiempo necesario para su recuperación.

Hacer una precuela no es nada fácil (y si no que se lo digan a George Lucas). Además de tener una historia interesante, necesitas que todo concuerde con la historia original. Y aquí desde luego lo hicieron de maravilla, ya que Spartacus. Dioses de la arena es tan buena (o incluso mejor) que su predecesora. Y aquí hay que quitarse el sombrero ante el personaje de Gannicus (interpretado por Dustin Clare) un arrogante, alcohólico, mujeriego y carismático gladiador que consigue que la ausencia de Espartaco pase desapercibida. Por supuesto tampoco hay que dejarse atrás al gran John Hannah y su Batiato, con sus mezquinos y habituales planes para escalar en la sociedad romana.

Spartacus. Venganza

En esta tercera temporada, la revuelta de esclavos encabezada por Espartaco comienza a organizarse como ejército mientras buscan Naevia, el desaparecido amor de Crixo. Por otro lado, Roma envía a Clabro para detener la rebelión. Espartaco se debate entre vengarse de aquel que acabó con la vida de su esposa o liderar a los suyos hacia una causa mayor.

Con un Andy Whitfield recuperado, la nueva temporada estaba lista para empezar. Sin embargo poco antes de comenzar el rodaje, Whitfield descubrió que su cáncer había vuelto con más fuerza. Así que decidió dejar la serie para dedicarse por completo a su tratamiento. Tristemente el actor murió el 11 de septiembre de 2011. El primer capítulo de la temporada se dedicó a su memoria, bajo el rótulo “Un campeón en las pantallas, una leyenda en nuestros corazones”.

Para reemplazar al héroe el actor elegido fue Liam McIntyre, aunque esta no fue la única baja de la temporada. La actriz que interpretaba a Naevia, Leslie-Ann Brandt, abandonó la serie y fue sustituida por Cynthia Addai-Robinson. Lo cierto es que cuesta un poco acostumbrarse al cambio de los actores, pero poco a poco McIntyre parece sentirse más cómodo en su papel demostrando estar a la altura de su predecesor (que había dejado el listón bastante alto). En cuanto a Addai-Robinson… aún sigo sin acostumbrarme al cambio.

Lo peor: el malo. Clabro no deja de ser un quiero y no puedo bastante insufrible que no está a la altura del Batiato de John Hannah. Sin duda, la temporada más floja de la serie.

Spartacus. La guerra de los condenados

En un principio la serie iba a constar de unas cinco temporadas, pero tras la muerte de Andy Whitfield los responsables del show decidieron que había que darlo todo y acabar en lo más alto, con lo que nos brindaron una última y épica temporada.

Tras la batalla del Vesubio las fuerzas de Espartaco han aumentado su número considerablemente. Roma ya no sabe cómo frenarlo así que deciden encargarle la empresa al ambicioso Marco Craso, un romano que posee una gran fortuna pero que carece de un apellido importante. Junto a él están su arrogante hijo Tiberio y Julio César, un joven que posee un apellido importante pero pocas monedas en sus bolsas. Con una inteligencia y una habilidad con la espada comparables a la del propio Esparto, Craso comienza una guerra de estrategias contra el tracio en la que ambos intentan anticiparse al otro. Sin embargo, Craso no será el único obstáculo con el que tendrá que combatir Espartaco; los constantes conflictos en el mando con Crixo, la negativa de Gannicus a aceptar un cargo importante y tratar que sus seguidores no se mueran de hambre ni de frío son algunos de los retos que tendrá que afrontar nuestro héroe.

Podemos afirmar sin duda que ésta es la mejor temporada de la serie, con un ritmo frenético y unos nuevos antagonistas muy acertados. Por un lado Marco Craso, interpretado por Simon Merrells, el único capaz de rivalizar con Espartaco en fuerza e inteligencia. Un rival a la altura del héroe. Por otro lado está Julio César (Todd Lasance), la mano derecha de Craso. Otro de esos cabroncetes que cae bien. Eso sí, Tiberio (Christian Antidormi), resulta ser un niñato insoportable al que deseas capítulo tras capítulo que le revienten la sesera.

Y por supuesto hay que destacar el final, una última batalla entre las legiones romanas y el ejército rebelde que culmina en la lucha individual entre Craso y Espartaco. Además están esos créditos finales donde aparecen todos los personajes de la serie, teniendo como última imagen a un Andy Whitfield gritando “¡Yo soy… Espartaco!”. Querían acabar en lo más alto… y lo consiguieron.